SURVIVING THE HEAT.

¿Cómo se sobrevive al calor cuando la calle es el único refugio?
¿Cuánto aguanta un cuerpo expuesto al calor constante?
Calor extremo. Ningún respiro.

__CASE 2

El calor extremo no afecta a todo el mundo por igual.
Para quienes viven en la calle, no es algo puntual: es una exposición constante. Día y noche.

En los últimos años, las temperaturas en la ciudad no han dejado de subir. Olas de más de 40 grados, más largas, más intensas. Y para las personas en situación de sinhogarismo, no hay lugar donde refugiarse.

Están expuestas al asfalto caliente y a la acumulación térmica.

El calor se queda.
Se estanca.
Afecta a cuerpo y mente.

¿Las consecuencias? Efectos graves directos sobre su salud mental y física.

Este proyecto nace de una pregunta urgente:
¿cómo ayudar al cuerpo a resistir cuando no hay opciones de alivio?

PASO 1

THE PRØBLEMO

Este proyecto surge de una conversación directa con quienes están a pie de calle.
En concreto, con una persona de alta responsabilidad en una de las principales asociaciones que trabajan con personas en situación de sinhogarismo en Barcelona.

En esa charla, nos marcó una reflexión importante.

Durante años, muchas de las soluciones pensadas para estas personas se han diseñado para proteger del frío. Pero… ¿y el calor extremo?

Las personas que viven en la calle no solo duermen en el espacio público.
Pasan horas enteras en él.

El asfalto que arde, la falta de aire y la concentración térmica convierten la ciudad en un entorno hostil.

Este ambiente extremo afecta al cuerpo y a la mente: empeora los trastornos de salud mental y tiene efectos físicos graves. Además, aumenta la deshidratación, dificulta la toma de medicación, el descanso y la toma de decisiones.

Y este riesgo se multiplica para las personas que no tienen refugio.
¿Qué pasará con ellas?

PASO 2

APPROACH

Para investigar el problema, había que mirarlo desde dos frentes.
El técnico corporal. Y el terreno —la calle.

Por un lado, trabajamos con personas especialistas en termorregulación corporal para entender cómo afecta el acaloramiento extremo al cuerpo humano. Qué provoca un golpe de calor. Cómo se acumula la temperatura. Y qué mecanismos reales pueden ayudar a enfriar el cuerpo de forma pasiva y continua.

Detectamos algo clave: desde el diseño, existen oportunidades reales para aliviar el calor, especialmente con materiales capaces de regular la temperatura sin necesidad de energía, infraestructura, ni mantenimiento.

Por otro lado, nos acercamos a la experiencia diaria de Cáritas Metropolitana de Barcelona con personas en situación de sinhogarismo. Entendimos sus rutinas, sus límites y necesidadesreales cuando el calor aprieta y no hay protección.

Cruzar estas dos miradas fue esencial.
La técnica-corporal sin la calle no sirve.
La calle sin conocimiento no basta.

Solo así podía nacer una solución útil. Real. Accesible para todos.

PASO 3

RETHINK / REFRAME / RESET

Con el problema asimilado, tocaba parar y replantearlo internamente desde otro prisma.

No se trataba de diseñar una solución “contra el calor”, sino de entender cómo el cuerpo puede resistirlo cuando no hay refugio, ni infraestructura.

Qué se puede llevar encima.
Qué no molesta.
Qué no estigmatiza.

El foco pasó a ser EL CUERPO.
Cómo enfriarlo sin depender de energía, espacios fijos ni soluciones externas.

Desde ahí, el problema empezó a abrirse, a enseñarnos otras caras.
Y con ellas, una nueva forma de abordarlo.

PASO 4

DISEÑO

El objetivo no era crear algo fijo, voluminoso o llamativo.

La solución tenía que poder llevarse encima.
Ser discreta. Digna. Y útil de verdad.

Desde el diseño, descartamos cualquier elemento que dependiera del espacio urbano, como estructuras fijas o instalaciones que pudieran generar conflicto en la calle. Lo que buscábamos era una prenda capaz de acompañar a la persona durante todo el día, sin alterar sus rutinas ni señalarla.

Así nace la idea de una prenda técnica: un chaleco modular y desmontable, pensado para regular la temperatura corporal de forma pasiva. Puede llevarse debajo o encima de la ropa, según el momento y la necesidad.

El material es clave: cáñamo 100% sostenible. Resistente, transpirable y con propiedades naturales de termorregulación. Al mojarse, el tejido ayuda a reducir la temperatura corporal entre 7 y 9 grados, facilitando la expulsión del calor. Y en invierno funciona como aislante natural, tipo la lana o la seda. Un elemento útil durante todo el año.

Su diseño modular se divide en piezas independientes que actúan sobre los puntos críticos del cuerpo en situaciones de temperaturas extremas: nuca, cuello, cabeza y muñecas. Cada elemento puede usarse de forma conjunta o por separado, según el contexto.

¿Y para guardarlo? Se pliega dentro de una pequeña bolsa incorporada o se enrolla mediante una cuerda, permitiendo llevarlo colgado de la mochila sin riesgo de pérdida. Cómodo, limpio y accesible.

Funcionalidad real
Comodidad
Sostenibilidad
Dignificación de las personas usuarias.

PASO 5

ALIANZA

Buscamos una marca dispuesta a sumarse.
Que entienda el problema y quiera formar parte de la solución.

Hablamos de producir, de escalar y de poner recursos donde realmente importa.
Sin “maquillaje”.
Sin acciones puntuales.
Con compromiso sostenido.

Si eres —o conoces— una marca que encaje con este proyecto,
JOIN THE CAUSA.

Hablemos.

PASO 6

IMPACTO

El proyecto se encuentra en fase de prototipado y testeo, con el objetivo de validar el diseño y su funcionalidad con las asociaciones y personas usuarias antes de los meses de más calor.

La implementación y distribución se realizará junto a Cáritas Metropolitana de Barcelona y la Associació Arrels, directamente en la calle y con las personas que más lo necesitan.

El impacto se medirá donde importa: en el uso real.
En cómo el cuerpo responde al calor a partir de entonces.
En si el diseño acompaña, alivia y se integra en el día a día.

Los datos llegarán con la implementación.
Pero primero, que funcione en el terreno.

THANX TO

Entidades colaboradoras

Cáritas Metropolitana de Barcelona Associació Arrels

Concepto, desarrollo y dirección creativa

Nuria de Arizón Rafa Pascual

Diseño y conceptualización

Pol Ave